Continuando con el repaso a los más destacados proyectos de oficinas a nivel mundial, hoy nos acercamos a Londres para conocer las instalaciones de Red Bull en la capital británica.
Jump-Studios, la empresa responsable de estas instalaciones, recibió el encargo de rediseñar y unificar dos antiguas oficinas en un único ‘cuartel general’, bajo la premisa de estimular la actividad de los trabajadores y la de plasmar la filosofía de la empresa y sus valores de marca.
Más allá de una simple bebida energética, los responsables de Red Bull siempre la han considerado como un producto destinado a estimular el cuerpo y la mente. No en vano, su imagen ha estado siempre muy vinculada a los deportes extremos. Algo que se ha querido mantener en el diseño de estas oficinas, que transmiten el dinamismo y la adrenalina asociada a la marca y sus actividades.
Respetando la estructura de tres plantas del edificio original del siglo XIX sobre el que se levantan estas instalaciones, se ha construido en el piso superior una caja acristalada que hace las funciones de terraza/mirador. Este espacio es además el punto ideal para transmitir la esencia de las oficinas tanto a los visitantes como a los trabajadores. Por eso, aquí se sitúan tanto la recepción como la principal zona social del edificio, con un bar y una zona para las reuniones más informales.
La distribución del resto de plantas se ha proyectado dejando abiertos una serie de espacios vacíos entre las propias plantas, con la finalidad de generar un espacio de trabajo amplio, dinámico e interconectado.
Toda la estructura está ‘cosida’ por una original serpiente de fibra de carbono que recorre la terraza exterior, entra en el edificio envolviendo la sala de reuniones, forma la recepción hasta descender por uno de los espacios vacíos, formando un tobogán que acaba en el piso inferior. Se trata de un elemento que intenta reflejar la vinculación de la marca con el skate, el snow, los aviones de acrobacias o las carreras de coches.
Una imagen y unos valores que sin duda Jump-Studios ha sabido plasmar en estas instalaciones que no dejan de sorprendernos, como ya lo hicieron en su día las ofcinas de Twitter en San Francisco , Google en Zurich o Facebook en Palo Alto.























