Un trabajo aristocrático

28 Abril 2010

El inabarcable Philippe Starck, uno de los iconos vivos del diseño mundial,  ha superado otro hito en su carrera al rediseñar los interiores de su primer hotel en Italia. El Palazzinagrassi de Venecia, una antigua casa de aristrocratas del Veneto, ya luce las ideas del genial diseñador francés.

Fachada del Hotel Palazzina visto desde el Gran Canal

No es fácil abusar de adjetivos cuando se quiere glosar la carrera de Starck (París, 1949). El francés no es sólo un diseñador brillante e incisivo, sino que es, además, prolífico y versátil. Un rápido repaso a sus creaciones demuestra su incontinencia creativa y la insultante facilidad con la que salta de un ámbito a otro.

Philippe Starck

Su última incursión en el diseño de interiores ha tenido lugar en Venecia.  El Palazzinagrassi es una casa de la nobleza reconvertido en hotel de lujo e íntimo, ya que sólo dispone de 16 habitaciones, 6 suites, un club privado y un restaurante a la altura del resto del complejo, gestionado por la cadena Design Hotels.

Starck ha intentando dejar su sello personal en los 2.800 metros cuadrados del hotel. Y lo ha hecho apostando por la modernidad en un contenedor situado en el centro histórico de la popular Venecia, junto al Palazzo Grassi y el Gran Canal desde el que, por cierto, se puede acceder al hotel.

Las habitaciones del Palazzinagrassi están tomadas por grandes espejos, suelos de madera veneciana, baños de piedra natural y piezas de mobiliario hechas, en casi todos los casos, ad hoc.

En las suites, la cama se ha situado en el centro de la habitación y se ha rodeado de armarios de cristal transparente, alfombras suaves y mesillas de acero y piedra.

¿Y qué decir de los pasillos? Como en un continuo baile de disfraces, cambian de color permanentemente, como las moquetas, algunas de colores impactantes y chillones.  Además, Starck, en un guiño a la rica historia del Veneto,  ha sembrado el hotel de libros antiguos, piezas de museo y otras antiguallas que siempre recuerdan la historia de esta ciudad de comerciantes en permanente lucha con el mar.

En 2008, en tandem con su hija Ara, Starck ya capitaneó la reforma de uno de los hoteles más de lujosos su ciudad de nacimiento y residencia, el hotel Le Meurice.

A medida

27 Abril 2010

“¿De qué depende la felicidad de un edificio?” es la pregunta que se hacen Yoshiharu Tsukamoto y Momoyo Kajima desde su estudio de Tokio Atelier Bow-Wow. Y es que cuando hace unos años estos arquitectos nipones lanzaron su guía sobre arquitectura, crearon un nuevo concepto de edificio pequeño, entendido éste como la creación de un reducido espacio urbano con carácter “humorístico” y “con encanto”.

Entre sus obras destaca su propio estudio, una obra maestra de la microarquitectura, instalado en Shinjuku, uno de los barrios predilectos de Tokio.

Ante la dificultad de tener que mantener tres estudios y un laboratorio en la Universidad de Tokio, Tsukamoto y Kajima decidieron buscar un lugar único donde instalar su casa y su atelier (taller). El lugar elegido estaba rodeado de edificios y conectado a la calle por pequeñas callejuelas sin sentido. Se trataba de un lugar difícil para construir pero barato. Todo un desafío con una superficie inicial de 60 m2, que acabarían en 109 m2.

Con la idea de no separar la casa del atelier, los dos pisos inferiores se dedicaron al estudio y los dos superiores al hogar. El estilo de las escaleras varía para otorgar a cada zona de la casa un grado distinto de privacidad.

Para coincidir con los muros exteriores inclinados, las columnas del primer y tercer piso también están inclinadas e influyen sobre la habitabilidad de los espacios interiores.

El exterior del edificio está concebido como una gran piedra que transpira. Para la calefacción y refrigeración se cavó un pozo que bombea agua hacia el tejado, desde donde baja por los muros inclinados. Estos muros están cubiertos de asfalto granulado, que retiene el agua y permite la plantación de especies vegetales en la cima de esta “roca” y de árboles en la entrada.

Desde entonces, y gracias a sus preguntas no muy convencionales sobre arquitectura, Atelier Bow-Wow ha pasado a ser un referente en la proyección y creación de casas habitables en límites restringidos.

Adrián Salvador Candela pequeadris@hotmail.com

(Fotos cortesía de Atelier Bow-Wow)

Fomentando la creatividad

23 Abril 2010

Aunque se inauguraron en 2008, las oficinas de Google en Zurich continúan siendo un referente de creatividad e innovación aplicada a la proyección de espacios de trabajo. Y es que los responsables de este proyecto, Camenzind Evolution, han conseguido materializar con gran éxito en estas instalaciones su filosofía basada en el “confort emocional”.

Para diseñar el interiorismo de estos 12.000 m2 se realizó una detallada investigación, dirigida por un psicólogo, sobre las necesidades funcionales y emocionales de los 800 Googlers que tienen aquí su puesto de trabajo. Partiendo de los resultados de ese estudio, el equipo de Camenzind Evolution diseñó un espacio diferente, original, luminoso y muy amplio, que estimula la creatividad de los trabajadores en el día a día.

Todo el edificio es como una ciudad, con áreas individuales y comunes unidas por una red de conexiones, que van desde simples pasillos hasta toboganes o barras de bomberos para bajar de un nivel a otro.

Los espacios de trabajo individuales son funcionales y neutros, pero cada empleado los puede customizar fácilmente según sus gustos y preferencias.

Además de grandes salas de juntas, las instalaciones también disponen de pequeños lugares de reunión más informales dentro de entornos que generan atmósferas relajadas y variopintas.

Además de confortables, la principal función de estos ambientes tan peculiares y divertidos es la de fomentar  la visión de las cosas desde otro ángulo y, consecuentemente, la creatividad.

Precisamente esa manera diferente de ver las cosas ha sido una de las claves para llevar a cabo este particular trabajo de interiorismo. Un proyecto que no habría sido posible sin la conjunción de dos empresas como Camenzind Evolution y Google, con una clara mentalidad innovadora y dispuestas a combinar funcionalidad, originalidad e innovación para nutrir el talento, la creatividad y la productividad de sus trabajadores.